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sábado, 28 de julio de 2012

EL CEREBRO NO QUIERE PERDER

Las señales que se generan en el cerebro cuando una persona acierta o fracasa no se procesan en una zona cerebral concreta como se pensaba, sino que lo hacen prácticamente con todo el cerebro. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Yale.

Durante mucho tiempo se ha defendido que se activaban unas zonas específicas a las que se denominaban áreas de recompensa. Podemos encontrar en la literatura científica que las sensaciones de recompensa y castigo se concentran en los ganglios basales, estructuras cerebrales que distribuyen la dopamina. Gracias a técnicas de imagen se han encontrado altos niveles de dopamina cuando las personas están ante estímulos agradables o desagradables.

A una muestra de personas entre 19 y 37 años la sometieron al sencillo juego de piedra, papel o tijera. Durante hora y media jugaban mientras estaban conectados a un escáner cerebral de resonancia magnética funcional, que permite mostrar imágenes de las regiones cerebrales que ejecutan una tarea determinada

Thimthy Vickery, Marvin Chun y Daeyeol Lee quisieron saber si había más partes del cerebro implicadas en esta labor. Para ello utilizaron una técnica que buscara patrones en parcelas específicas de actividad cerebral, reconociendo patrones cerebrales ante pérdidas y ganancias.

Estas reacciones ante la situación de ganar o perder en los juegos eran reconocibles en casi todas las áreas del cerebro. Señalan que no afirman que la red de dopamina no sea la parte principal de procesamiento de recompensas del cerebro. Pero creen que esta información circula por muchas más regiones cerebrales de las que se pensaba.

"Lo que está claro es que nuestro cerebro está diseñado para maximizar las posibilidades de supervivencia y reproducción, es por ello que tiene sentido qe la recompensa tenga tanta importancia para todas las funciones cognitivas y, por tanto, para casi todas las regiones cerebrales", dice Vickery.

Parece que nuestro cerebro no quiere perder nunca y pone todo lo mejor de si mismo en los juegos y deportes en los que nos implicamos.

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