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lunes, 28 de octubre de 2013

"¿Y si desafiar al cerebro reduce la velocidad a la que el cerebro envejece?"

Esta es la pregunta que lanza a la sociedad científica Denise Park, psicóloga experimental en Dallas que está dedicando su vida profesional al estudio del envejecimiento cerebral. Tras mucho tiempo dando por seguro que el tener la mente activa con ejercicios habituales de manera regular conseguiremos mantener joven y en buen funcionamiento nuestra mente durante mas años, nos llega la noticia de este estudio que revela que, para que esto se consiga, no vale cualquier actividad deben ser actividades que nos supongan un esfuerzo.


El grupo de psicólogos estadounidenses que trabajan con Park van a publicar en la revista Psychological Science los resultados de un estudio que revela que actividades poco exigentes como escuchar música clásica o hacer crucigramas no producen efectos tan beneficiosos como quizá aprender fotografía, ya que requieren menos esfuerzo cognitivo.

Denise Park comenta en una nota de prensa en la revista de la Association for Psychological Science que "parece que no es suficiente con hacer algo, es importante hacer algo que sea desconocido y mentalmente desafiante y que proporcione una amplia estimulación mental y social". Apunta que "cuando estás dentro de tu zona de confort puede que estés fuera de tu zona de mejora".

El estudio realizado en el que se basan para hacer estas afirmaciones se realizó con 221 individuos con edades comprendidas entre 60 y 90 años. Tuvieron que realizar una determinada actividades durante 15 horas distribuidas a la semana durante 3 meses. 

Había diferentes actividades que fueron distribuidas de manera aleatoria entre los participantes. Un grupo tuvo que aprender nuevas habilidades: aprender fotografía, hacer una colcha o ambos. El otro grupo realizó actividades como crucigramas o escuchar música clásica, algo que requiere menos esfuerzo. Para poder controlar la influencia de las relaciones sociales, algunos de estos últimos fueron incluidos en grupos sociales que realizaban excursiones o actividades de ocio. 

Los resultados recogidos indican que los participantes que fueron asignados al grupo que aprendía nuevas habilidades mejoraron en las pruebas de memoria en comparación con el grupo que realizó actividades sociales o no exigentes.

La investigadora comenta que "los resultados sugieren que no es suficiente con comprometerse, sólo los grupos que se enfrentaron con un desafío mental continuo y prolongado mejoraron".

Podemos pensar entonces que para mejorar nuestra capacidad memorística y nuestro funcionamiento cognitivo es necesario realizar actividades que impliquen participación activa por parte del individuo y que necesiten de la memoria de trabajo, la memoria a largo plazo y procesos cognitivos de alto nivel.

Por ahora no tenemos más datos, los investigadores han anunciado que realizarán un seguimiento a largo lazo de los participantes en el estudio, ya que estos resultados tienen una gran importancia para la prevención de enfermedades. 

Los resultados cobran importancia, ya que la población envejecida aumenta en nuestra sociedad. El aumento de la esperanza de vida, los avances médicos y la baja natalidad, hacen que sea realmente importante el cuidado de las funciones cognitivas.




jueves, 11 de octubre de 2012

GENÉTICA EN ADICCIÓN SIN SUSTANCIAS

En relación a las dos últimas entradas que he publicado, he encontrado la reseña de un estudio llevado a cabo por un equipo de investigación de la Universidad de Bonn y del Instituto Central de Salud Mental en Mannheim.

Ya hemos explicado que las adicciones a las nuevas tecnologías tienen bases comunes a las adicciones a sustancias. Es un problema cada vez más común entre la población común, tanto entre adolescentes como en personas adultas.

Estos investigadores, que trabajan en Alemania, entrevistaron a 843 personas con el objetivo de probar a incidencia de la adicción a internet. Se les preguntó sobre sus hábitos en relación al uso que realizaban de esta herramienta, y se les pasó una serie de cuestionarios dirigidos a este fin. De esta muestra, un total de 132 personas presentaron conductas problemáticas hacia internet. Se observó que sus pensamientos giran en torno a internet durante el día, sienten ansiedad si no pueden acceder a su utilización,... Todo signos que nos suenan a los que buscamos cuando hablamos de una adicción. 

Pero han ido algo mas lejos, intentando objetivar más este problema. Christian Montag, experto de la Universidad de Bonn, y su equipo, compararon la composición genética de los individuos que se pueden considerar con problemas en este tema con individuos sanos (grupo de control). Pudieron encontrar que las 132 personas que en los test mostraron conductas problemáticas, poseían en su material genético una variante que tiene gran peso también en la adicción a la nicotina.

La acetilcolina es producida en nuestro organismo. Es un nuerotransmisor que afecta a varios sistemas del cuerpo y tiene un gran papel en el aprendizaje y la percepción sensorial. Sus receptores neurológicos son utilizados también por la nicotina, que se vincula a ellos provocando la liberación de dopamina, que tiene un papel importante en el circuito de recompensa del cerebro.  Los resultados del estudio nos indican que la mutación que favorece esta conexión es importante en la adicción para la nicotina, pero también en la adicción a internet.

Este es el comienzo sobre el estudio de estas mutaciones y su implicación en las adicciones, tanto de algunas sustancias como las conductuales. Se necesitarán muestras más grandes y una gran batería de pruebas para corroborar los datos encontrados, pero es un buen principio para encontrar tratamientos y terapias efectivas en las adicciones.

sábado, 25 de agosto de 2012

DEPRESIÓN Y ESTRÉS EMPEORAN LAS CONEXIONES NEURONALES

Desde que se estudia el funcionamiento del cerebro, diversos estudios científicos han puesto de manifiesto las modificaciones que sufre el cerebro al verse sometido a situaciones especiales. Se sabe que niveles altos de cortisol, hormona segregada cuando sufrimos estrés, reducen el tamaño del hipocampo. Ésto hace que tengamos déficits en memoria y aprendizaje. 


Ahora, un nuevo estudio de los científicos de la Universidad Yale, ha dejado al descubierto resultados que dicen que en las personas que sufren depresión o estrés el tamaño del cerebro se encuentra reducido. Analizaron muestras de tejido cerebral donadas por personas que habían sufrido depresión y personas que no. Se ha encontrado pérdidas en las conexiones neuronales, generando una alteración en los procesos cognitivos y emocionales. Incluso pérdida de la masa cerebral de la corteza prefrontal. 

Parece que el responsable de estos fenómenos es el factor de transcripción GATA1. Es una proteína cuya principal funciones reprimir la expresión de cinco genes necesarios para que se produzcan las conexiones sinápticas neuronales.Las personas que habían estado en depresión tenían menos expresión de estos genes.

Si se pierden conexiones cerebrales se puede reducir la masa cerebral, tanto en la corteza prefrontal como en el hipocampo, afectado a los procesos de memoria, aprendizaje, procesamiento y análisis de información.

"Hemos demostrado que los circuitos normalmente involucrados en la emoción, así como la cognición, se interrumpen cuando este factor de transcripción se activa", comentaba Ronald Duman, autor principal del estudio. Esperan que las funciones de GATA1, pueda ayudar a identificar quién tendría alto riesgo de depresión y estrés. Si mejorasen las conexiones sinápticas, quizá se pudieran desarrollar terapias más efectivas.

Aún no se sabe qué hace que se manifieste el factor GATA1 en la depresión ni si es hederitario, pero el saber que está implicado es un paso importante.

martes, 24 de julio de 2012

CAUSAS DE LA AFASIA

Afasia se entiende como la incapacidad para usar el lenguaje. Ésta puede ser total o parcial. Cuando decimos "usar" englobamos tanto la incapacidad para producir lenguaje, como para comprender lo que nos dicen, leer, escribir o calcular con cifras. Es un continuo a lo largo del que encontramos la simple dificultad de encontrar las palabras que expresen lo que queremos comunicar hasta una incapacidad total de hablar. Cada caso es único, por lo que se debe estudiar en profundidad para hacer una relación de las dificultades individuales y crear un plan de trabajo personalizado.


El origen de la afasia, por definición, es cerebral. Se produce por daños en las áreas del cerebro dedicadas a la producción y comprensión del lenguaje. En la mayoría de los casos estos daños se encuentran en el hemisferio izquierdo, que suele ser el cerebro que controla el lenguaje y los pensamientos lógicos. Se conserva la funcionalidad de los órganos implicados en la fonación, así como el procesamiento de la información y la inteligencia.

Para que se considere afasia debe de estar afectada el área del lenguaje y éste tiene que haber sido adquirido con anterioridad. Se excluyen las alteraciones motrices del habla (que no tenga origen cerebral) y la encefalitis infantil que se haya producido antes de la adquisición del lenguaje.

Las causas son múltiples, pero el 70% de los casos se deben a accidentes cerebrovasculares, esto es, por una apoplejía o ACV (accidente cardio vascular). Una apoplejía se puede definir como una interrupción repentina del torrente circulatorio,  ya sea por la obstrucción de un vaso sanguíneo o por derrame de un vaso sanguíneo. La obstrucción suele ser resultado de una trombosis (estrechamiento de las paredes vasculares) o por un émbolo (un coágulo de sangre que tapone) y también se puede denominar infarto cerebral. El derrame provoca un abultamiento de la pared de un vaso vascular que puede provocar una hemorragia cerebral al volverse esta pared porosa y dejar salir mas sangre.

También están los tumores, las infecciones y traumatismos. Los de origen traumático se producen por golpes  o traumatismos graves. Estos golpes pueden romper la corteza cerebral y que el daño sea directo, o que se produzcan hemorragias en zonas implicadas en el lenguaje por contusiones o concusiones. Las infecciones pueden ser localizadas en el cerebro o más difusas, siendo los abcesos cerebrales y las encefalitis implicadas en el proceso las que provocan la afasia.

Los tumores cerebrales comprimen o comprometen áreas cerebrales. Que esté afectado el lenguaje de la localización del tumor. Algunas enfermedades degenerativas (ej. Alzheimer) producen síntomas de afasia, aunque las causas se desconocen por el momento.

También encontramos la afasia progresiva primaria. Su origen no coincide con ninguno de los comentados hasta ahora. Es un síndrome poco frecuente. Se produce una degeneración progresiva de la capacidad de utiliza el lenguaje, manteniendo preservadas las capacidades cognitivas e instrumentales, en las primeras fases de la demencia. Una gran diferencia encontrada en diferentes estudios que comparan pacientes afásicos con pacientes que sufren afasia progresiva primaria es que, en los primeros, encontramos una clara tendencia a recuperación si es tratado de manera correcta y con prontitud, mientras que la segunda se comporta de manera degenerativa.