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Bienvenido a este pequeño rincón en el que intentaremos acercarnos a temas relacionados con la psicología más actual, además de compartir lecturas y reflexiones interesantes. ¡Espero que lo disfrutes!

lunes, 30 de julio de 2012

VEJEZ, REORGANIZACIÓN CEREBRAL

"Durante la vejez el cerebro funciona con otros parámetros", esto es lo que afirma Moisés Gaviria, psiquiatra y profesor en la Universidad de Illinois, en Chicago, que ha participado en un curso de investigación organizado por la Sociedad Gallega de Psiquiatría en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo.Ya no nos vale la idea de que las funciones cognitivas se deterioran durante la vejez. Parece que las personas mayores, para realizar la misma tarea que que una persona joven, activan áreas cerebrales diferentes. Concretamente se ha descubierto que utilizan los dos lóbulos frontales en vez que utilizar sólo el izquierdo, como hacen las personas de menos edad.  

Otro descubrimiento es que se invierte el proceso de diferenciación que durante la vida adulta se produce entre los hemisferios derecho e izquierdo. "Es como si el cerebro viejo compensara la pérdida de años". Uno de los datos más importantes es saber que las conexiones nerviosas continúan activas toda la vida. "El cerebro nunca deja de aprender". Los tres caminos que ha seguido para llevar a cabo las investigaciones que han posibilitado estos datos son:

- el análisis del cerebro de personas de más de 60 años,
- la observación de las personas creativas y
- el estudio basado en la imagen cerebral, siendo éstas las que más luz han dado sobre la reorganización cerebral en la vejez y se observa que existe una plasticidad a estas edades que se creía propia de la infancia.

Basándose en todos los datos recogidos, ha revelado algunas claves para llegar a mayores con buena lucidez mental:

- realizar ejercicio intelectual regularmente,
- reducir o suprimir el alcohol y el tabaco,
- evitar la depresión,
- mantener una actitud positiva ante la vida,
- tener sentido del humor,
- controlar el estrés y
- marcarse una misión en la vida.

También se ha confirmado que hay genes que ayudan a llegar a viejos. Los hay que evitan que las células mueran pronto y los que protegen de enfermedades que matan a los más jóvenes.

"No hay que ver la tercera edad como una declinación o un déficit, sino como una reorganización con nuevas posibilidades", dice Pau Cassals.

sábado, 28 de julio de 2012

EL CEREBRO NO QUIERE PERDER

Las señales que se generan en el cerebro cuando una persona acierta o fracasa no se procesan en una zona cerebral concreta como se pensaba, sino que lo hacen prácticamente con todo el cerebro. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Yale.

Durante mucho tiempo se ha defendido que se activaban unas zonas específicas a las que se denominaban áreas de recompensa. Podemos encontrar en la literatura científica que las sensaciones de recompensa y castigo se concentran en los ganglios basales, estructuras cerebrales que distribuyen la dopamina. Gracias a técnicas de imagen se han encontrado altos niveles de dopamina cuando las personas están ante estímulos agradables o desagradables.

A una muestra de personas entre 19 y 37 años la sometieron al sencillo juego de piedra, papel o tijera. Durante hora y media jugaban mientras estaban conectados a un escáner cerebral de resonancia magnética funcional, que permite mostrar imágenes de las regiones cerebrales que ejecutan una tarea determinada

Thimthy Vickery, Marvin Chun y Daeyeol Lee quisieron saber si había más partes del cerebro implicadas en esta labor. Para ello utilizaron una técnica que buscara patrones en parcelas específicas de actividad cerebral, reconociendo patrones cerebrales ante pérdidas y ganancias.

Estas reacciones ante la situación de ganar o perder en los juegos eran reconocibles en casi todas las áreas del cerebro. Señalan que no afirman que la red de dopamina no sea la parte principal de procesamiento de recompensas del cerebro. Pero creen que esta información circula por muchas más regiones cerebrales de las que se pensaba.

"Lo que está claro es que nuestro cerebro está diseñado para maximizar las posibilidades de supervivencia y reproducción, es por ello que tiene sentido qe la recompensa tenga tanta importancia para todas las funciones cognitivas y, por tanto, para casi todas las regiones cerebrales", dice Vickery.

Parece que nuestro cerebro no quiere perder nunca y pone todo lo mejor de si mismo en los juegos y deportes en los que nos implicamos.

martes, 24 de julio de 2012

CAUSAS DE LA AFASIA

Afasia se entiende como la incapacidad para usar el lenguaje. Ésta puede ser total o parcial. Cuando decimos "usar" englobamos tanto la incapacidad para producir lenguaje, como para comprender lo que nos dicen, leer, escribir o calcular con cifras. Es un continuo a lo largo del que encontramos la simple dificultad de encontrar las palabras que expresen lo que queremos comunicar hasta una incapacidad total de hablar. Cada caso es único, por lo que se debe estudiar en profundidad para hacer una relación de las dificultades individuales y crear un plan de trabajo personalizado.


El origen de la afasia, por definición, es cerebral. Se produce por daños en las áreas del cerebro dedicadas a la producción y comprensión del lenguaje. En la mayoría de los casos estos daños se encuentran en el hemisferio izquierdo, que suele ser el cerebro que controla el lenguaje y los pensamientos lógicos. Se conserva la funcionalidad de los órganos implicados en la fonación, así como el procesamiento de la información y la inteligencia.

Para que se considere afasia debe de estar afectada el área del lenguaje y éste tiene que haber sido adquirido con anterioridad. Se excluyen las alteraciones motrices del habla (que no tenga origen cerebral) y la encefalitis infantil que se haya producido antes de la adquisición del lenguaje.

Las causas son múltiples, pero el 70% de los casos se deben a accidentes cerebrovasculares, esto es, por una apoplejía o ACV (accidente cardio vascular). Una apoplejía se puede definir como una interrupción repentina del torrente circulatorio,  ya sea por la obstrucción de un vaso sanguíneo o por derrame de un vaso sanguíneo. La obstrucción suele ser resultado de una trombosis (estrechamiento de las paredes vasculares) o por un émbolo (un coágulo de sangre que tapone) y también se puede denominar infarto cerebral. El derrame provoca un abultamiento de la pared de un vaso vascular que puede provocar una hemorragia cerebral al volverse esta pared porosa y dejar salir mas sangre.

También están los tumores, las infecciones y traumatismos. Los de origen traumático se producen por golpes  o traumatismos graves. Estos golpes pueden romper la corteza cerebral y que el daño sea directo, o que se produzcan hemorragias en zonas implicadas en el lenguaje por contusiones o concusiones. Las infecciones pueden ser localizadas en el cerebro o más difusas, siendo los abcesos cerebrales y las encefalitis implicadas en el proceso las que provocan la afasia.

Los tumores cerebrales comprimen o comprometen áreas cerebrales. Que esté afectado el lenguaje de la localización del tumor. Algunas enfermedades degenerativas (ej. Alzheimer) producen síntomas de afasia, aunque las causas se desconocen por el momento.

También encontramos la afasia progresiva primaria. Su origen no coincide con ninguno de los comentados hasta ahora. Es un síndrome poco frecuente. Se produce una degeneración progresiva de la capacidad de utiliza el lenguaje, manteniendo preservadas las capacidades cognitivas e instrumentales, en las primeras fases de la demencia. Una gran diferencia encontrada en diferentes estudios que comparan pacientes afásicos con pacientes que sufren afasia progresiva primaria es que, en los primeros, encontramos una clara tendencia a recuperación si es tratado de manera correcta y con prontitud, mientras que la segunda se comporta de manera degenerativa.



lunes, 23 de julio de 2012

ALIMENTACIÓN EN FIBROMIALGIA

Poco sabemos aún de manera concreta sobre las causas de la fibromialgia y, por tanto, de los tratamientos más eficaces. El objetivo es dirigir todas las acciones a la mejora de los síntomas que cada uno presenta, por lo que lo ideal es que el tratamiento sea lo más personalizado posible.

Cuando pensamos en tratamientos nos viene a la mente, en primer lugar, todo lo relacionado con medicación y las técnicas más invasivas. Pero no solemos tener presente que lo que comemos y como lo comemos determina en gran manera el funcionamiento de nuestro organismo y su sistema nervioso, algo que nos interesa en gran medida cuando los pacientes sufren fibromialgia.

Se ha visto que hay determinadas sustancias presentes en nuestro cuerpo que tienen alterados sus niveles en estos pacientes.

Los niveles de calcio suelen encontrarse por debajo de lo recomendable, lo que puede producir espasmos y calambres musculares. El aporte mínimo necesario para que no ocurra se puede cubrir con medio litro de leche o derivados lácteos.

El magnesio es un mineral que se encuentra por debajo de los niveles normales en los pacientes con fibromialgia. Es importante en los impulsos nerviosos y contracciones musculares. Su deficiencia también produce apatía, debilidad, calambres, estremecimientos musculares y problemas metabólicos. Podemos aportar magnesio con verduras de hoja verde, soja, arroz integral, levadura de cerveza, avellanas, nueces, almendras, cacao, germen de trigo, legumbres.
Con una dieta variada en la que estos consejos estén atendidos podemos equilibrar los niveles de estos componentes y mejorar los síntomas fibromiálgicos. Pero ocurre a menudo que los pacientes tienen un déficit inicial tan importante que necesitan aportes suplementarios de estos minerales. Esto debe ser valorado por un médico en todos los casos, el cual realizará las pruebas necesarias para diagnosticar la situación real de cada paciente para poder tratar el caso de manera particular.

Se ha demstrado como los suplementos de magnesio ayudan a reducir los episodios de dolor. Se aonseja tomarlo junto con ácido málico, que ayuda a la absorción de magnesio y a que los pacientes se encuentren menos cansados. Estos suplementos pueden provocar episodios diarréicos, por lo que debe controlarse la incorporación de los mismos a la dieta y las dosis.

Para los espasmos también puede ser beneficiosa la vitamina E y aminoácidos como la lisina y la arginina.

La vitamina C por sus prpiedades antioxidantes ayuda a conservar las células musculares contra la degeneración, lo que puede prevenir o mejorar los síntomas musculares. Los extractos de semillas de uva pueden reforzar la acción antioxidante de la vitamina C.

El hipérico, siempre bajo control médico dado que en determinadas dosis puede ser tóxico, se puede tomar en extractos normalizados con hipericina para dsiminuir la sensación de dolor y los síntomas depresivos.

La melatonina puede ayudar a dormir.

Una razón para poner atención en la dieta es que todo lo que tomamos afecta a nuestro estado anímico. El triptófano es un aminoácido que utiliza el organismo para sintetizar serotonina. Ésta, también llamada hormona del humor, es un neurotransmisor relacionado con el sueño saludable y el estado de ánimo. Su concentración en el cerebro está relacionada directamente con la cantidad de triptófano en el cerebro y en el plasma. Gracias a algunas investigaciones en el ámbito de la neurlogía se ha confirmado que la serotonina es muy abundante en las áreas del cerebro que dirigen elestado de ánimo y el afecto. Es por ello que los cambios en sus niveles afectan al ánimo, atuando también como reloj interno y determinando los ciclos de sueño y vigilia.

En los pacientes afectados de depresión los niveles de serotonina son bajos, lo que podría incrementar el dolor. En estos casos se recomienda aumentar el consumo de triptófano. Se puede encontrar en alimentos cárnicos, frutos secos y algunas frutas (kiwi, plátano). También incrementando productos con azúcares y almidones, ayudando al triptófano a llegar al cerebro. Los huevos y el queso también locontienen, pero serían necesarias grandes cantidades de ellos para obtener beneficios, lo que podría ser dañino para ael organismo. Las dificultades de nivelar el triptófano sólo con la dieta hace que se opte la mayoría de las veces por recetar suplementos.

Diversos estudios han relacionado el consumo de ácidos omega 3 con la mejora de los síntomas depresivos en la fibromialgia. El omega 3 es un ácido graso que disminuye los triglicéridos y previene problemas derivados de trombos. Los efectos que buscamos en la fibromialgia es el mejor funcionamiento cerebral, generando más cantidad de serotonina, y ya sabemos la relación de ésta con la depresión. También mejora los procesos inflamatorios. La ingesta recomendada es de 200 o 300 gramos diarios. De todas maneras el consumo debe estar por debajo de los 4 gramos diarios. Los podemos encontrar en pescados de agua fría (sardina, caballa, arenque, trucha, atún, anchoas), avellanas, lino, germen de trigo, lechuga, soja, coles, nueces...

En la fibromialgia nos encontramos también con la llamada hipoglucemia reactiva. Se produce por trastornos en la producción de energía a nivel celular y el aumento de las demandas energéticas derivadas de los cuadros inflamatorios, la adaptación continua al estrés,... Normalmente el paciente aumenta la ingesta de carbohidratos lo que aumenta los niveles de glucosa en sangre, a lo que el organismo responde aumentando la producción de insulina (cuya función es conseguir que la glucosa entre en las células para que éstas utilicen la glucosa como energía). Un 40 % produce cantidades desmedidas de insulina, lo que provoca la hipoglucemia reactiva,normalmente nocturna. Los síntomas que delatan esta hipoglucemia son cefalea, temblores, mareos, sudoración, taquicardia, ansiedad, incluso pánico.

La hipoglucemia reactiva sólo puede mejorar cuidando la dieta. Debe estar basada en azúcares simples e hidratos de carbono (arroz, pasta, patata), que hacen que no hayan grandes fluctuaciones en las glucemias. Los azúcares de las frutas (glucosa y fructosa) también son beneficiosos en cantidades moderadas. Así como la miel, la leche y las verduras dulces (remolacha, zanahoria).

El chocolate también es recomendable por su estimulación en la producción de serotonina. También es fuente de hierro y magnesio, así como potasio. Es un alimento delicado en estos pacientes por su alto contenido en grasa y por su función estimulante. Esto último debe ser tenido en cuenta por los pacientes más aquejados de jaquecas.

Algunos alimentos desaconsejados para los pacientes aquejados de fibromialgia:

- ricos en fósforo, azufre y cloro. Los más importantes son los productos que contienen aditivos, edulcorantes, conservas.
- ricos en oxalatos: espinacas, acelgas.
- ricos en grasas saturadas: carnes grasas, embutidos, mantequilla, lácteos enteros.
- ricos en purinas: marisco, carne roja, vísceras.
- vegetales que contengan solanina (toxina que actúa sobre los enzimas formadores de músculos, produciendo inflamación y dolor): tomate, pimiento, berenjena.
- alcohol, cafeína, sal y azúcares refinados.

Para terminar, algunos consejos generales:

- intentar mantener horarios regulares en las comidas,
- que las comidas no sean copiosas y se realicen 5 ingestas,
- coma despacio, tómate tu tiempo, haz de las comidas un momento relajado,
- no cama antes de dormir,
- evite las grasas saturadas y lácteos
- coma alimentos sin aditivos, en lo que sea posible.

Espero que estos apuntes sean de ayuda para los interesados y afectados por la fibromialgia. Es cierto que estas pautas en la alimentación no resuelven los problemas a los que estos pacientes se enfrentan, pero también lo es que mejorando nuestros hábitos podemos hacer que los síntomas disminuyan de manera notable, lo cual no es poco en esta situación.

viernes, 6 de julio de 2012

EL LENGUAJE EN EL AUTISMO

Las alteraciones del lenguaje tienen gran importancia en los trastornos del espectro autista, prácticamente siempre está afectado. Suelen ser evidenciadas antes de los 3 años y encontramos un amplio abanico dentro de las habilidades del lenguaje hablado que emplean estas personas. Encontramos niños que no desarrollan habla, niños que lo desarrollan pero con un retraso en comprensión y expresión y niños que desarrollan lenguaje con alteraciones que lo hacen especial (ecolalia, inversión de nombres ).

En general, la incidencia del mutismo fluctúa entre los diversos estudios entre el 28% (Wolff y Chess, 1965; Lotter, 1967) y el 61% (Fish, Shapiro y Campbellí, 1966). Estas diferencias pueden ser debidas a las muestras, sus tamaños, las diferentes definiciones de los términos.

En un estudio realizado por el ARI (Autism Research Institute), con más de 30.000 casos, concluyeron que el 9% nunca llegan a desarrollar el habla. De los que sí un 43% comienza a hablar al final el primer año, un 35% comienza a hablar entre el primer y segundo año y el 22% comienza después del tercer año. Esto nos ayuda a tener la paciencia necesaria, sabiendo que con la intervención adecuada se pueden conseguir avances en la comunicación de las personas autistas.

El retraso en la adquisición del lenguaje es en muchos casos el primer motivo de consulta para niños autistas. Al igual que la incapacidad de comprensión. Entre los 12 o 18 meses puede que que este trastorno haya pasado desapercibido, los síntomas son pocos claros. Los niños suelen estar ajenos al medio, siendo poco sensibles a las personas y cosas que les rodean. Los padres se preocupan pensando que su hijo tiene algún problema de sordera ya que no responde a las órdenes o a su nombre,  o creen que el niño es más bien silencioso y tranquilo, con problemas de explosiones de ira o nerviosismo. Es muy probable que conductas comunicativas normales a esa edad, como echar los brazos para que le cojan o señalar objetos para pedirlos (protoimperativas) o compartirlos (protodeclarativas) con  los demás, no se encuentren en estos niños.

Entre los 18 meses y los 4 o 5 años, en un niño normal, se produce el desarrollo completo del lenguaje, siendo de gran importancia en su comunicación. Esta evolución no se produce de la misma manera en niños con alteraciones del lenguaje. En este tiempo puede aparecer una jerga personal que parece imitación del lenguaje de los adultos ya que a veces intercalan palabras con sentido, incluso muy elaboradas y complicadas, pero a las que les dan un uso descontextualizado y sin contenido semántico.

La ecolalia es la repetición de ciertas palabras que se acaban de escuchar y es bastante común en el espectro autista. Si se repiten palabras recién escuchadas puede tener una causa fisiológica, pero si la repetición es demorada, debemos sospechar de autismo. Los niños con desarrollo normal también repiten frases o palabras en determinados momentos, pero suelen ser cortas y las frases que están "a punto de comprender", les ayuda a asimilarlas. Los niños autistas suelen repetir frases significativamente más largas y tal cual la han escuchado, con la misma entonación, ritmo. Los niños autistas aprenden muchas veces el vocabulario gracias a este fenómeno. No aprenden por razonamiento sino por repeticiones de experiencias, asocian palabras a una situación, de ahí que sea tan importante ser cuidadoso con cómo se les enseña. 

La falta de gesticulaciones también pueden acompañar al lenguaje y, si se encuentran, están disociadas de la comunicación. Es probable que realice movimientos hacia el adulto, pero no para comunicarle algo, sino como si fuera un objeto más. Puede que le coja la mano y la lleve hasta un determinado objeto pero lo que busca no es compartirlo con el adulto, sino utilizar a éste para conseguir el objeto o su utilización. Como un medio para un fin. No presentan la sonrisa social, la mirada a personas o vocalizaciones comunicadoras. 

Rara vez el niño intenta comunicarse con el fin de socializarse o compartir algo con otro. Es típico que a veces hable solo en momentos de juego, con un discurso vacío de contenido y con frases entremezcladas que no cuadran con el contexto, incluso intercalando eslóganes publicitarios. El uso de el "tú" y "él" en lugar del "yo" también es una rasgo característico. También encontramos mutismos selectivos, es decir, tienen desarrollada la capacidad de comunicación a través del lenguaje en un grado determinado, pero ante unas situaciones o personas concretas optan por no hablar.

Dentro de las alteraciones en la compresión encontramos su dificultad para diferenciar la verdad de la mentira, al igual que las incongruencias o los dobles sentidos en las frases. Si las incongruencias se presentan visualmente son más fáciles de reconocer que se son verbales, ya que en estas últimas se necesita más capacidad de abstracción. En ambos casos les es difícil por el nivel de razonamiento que se precisa para "pillar el absurdo". El lenguaje lo entienden de manera literal, no entendiendo tampoco las entonaciones no otros aspectos no verbales del habla.

Les es difícil respetar el turno de palabra en las conversaciones. Normalmente mientras uno habla el otro escucha y, gracias a claves comunicativas, somos capaces de saber cuando el otro quiere intervenir, cuando es nuestro turno o cuando se debe cambiar de tema. Estas cualidades interpretativas del lenguaje parecen estar afectadas en este espectro. Tienen dificultades para pasar del rol del que habla al que escucha, manteniéndose principalmente en el que habla. Tienden a repetir la misma pregunta de manera continua, independientemente de la respuesta que obtengan. El no uso del contacto visual añade dificultad.

En el síndrome de Asperger el desarrollo cognitivo y de comunicación se suele encontrar dentro de la normalidad.