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martes, 6 de noviembre de 2012

BRUXISMO

Parece que el bruxismo empieza a ser un trastorno cada vez más conocido. Todos sabemos de alguien que lo padece o incluso puede que nosotros mismos estemos afectados. Así que expondré de una manera clara y sintética las características del mismo.

El bruxismo es un actividad de las que se denominan parafuncionales, es decir, que no tiene propósito funcional. Se produce al rechinar o apretar los dientes, de manera inconsciente y la mayor parte de las veces de noche.

No es un problema que haya surgido en esta última época, aunque es ahora cuando se ha empezado a conocer en la mayor parte de la población. Podemos encontrar referencias al "rechinar de dientes" en escritos antes de Cristo, incluso en la Biblia. Y ha tenido diferentes definiciones a lo largo de la historia, pero siempre con ciertas características comunes.


El apretar los dientes o rechinarlos puede darse de día o de noche, denominándose bruxismo diurno o nocturno respectivamente. Aunque bien es cierto que el nocturno es el que resulta más problemático, ya que su control es difícil.

CAUSAS

Las causas aún no se han aclarado pero, si nos guiamos por factores que encontramos sistemáticamente en las historias clínicas, podemos señalar que el el estrés puede ser el desencadenante en muchos afectados. La alta exigencia de la vida que se lleva en la actualidad tanto en el trabajo como a nivel social y familiar, hacen aumentar los niveles de estrés a los que nuestro organismo se enfrenta. También alteraciones en el sistema nervioso, las pautas de alimentación, la postura corporal, hábitos de sueño, pueden estar detrás.

Hay relación entre bruxismo y sistema dopamnérgico. Por ello sustancias estimulantes (cafeína, teína, bebidas de cola, chocolates), algunas drogas y el alcohol tienden a incrementar su incidencia. 

Como vemos, su causa es multifactorial.

SÍNTOMAS

El bruxismo causa dolor en la zona mandibular y en la articulación temporo-madibular, alteraciones en la dentición, cefalea, problemas digestivos, molestias musculares en cuello, nuca, dolor en columna vertebral. Se produce una sobrecarga del sistema masticatorio que con el tiempo produce un desgaste de las piezas dentarias y contracturas en los músculos afectados en la masticación. Las encías se debilitan, inflaman e incluso se produce movilización dentaria. También es cierto que muchos afectados no llegan a experimentar estos síntomas o no lo suficiente para que les afecte en la vida diaria. Y, otras veces, las personas se centran en los problemas musculares, estomacales,... sin pensar que el origen puede estar en este problema.

CLASIFICACIÓN

Según el momento del día, como ya hemos comentado, puede ser:
- Bruxismo de vigilia: se da cuando la persona está despierta, normalmente durante el día.
- Bruxismo de sueño: se da en determinadas fases del sueño, no es exclusivo de la noche.
- Mixto: se da tanto en vigilia como durante el sueño.

Según su causa:
- Primario: si no existe causa aparente.
- Secundario: la causa la podemos objetivar. Normalmente si se trata esa causa podemos revertir algunos de los efectos que produce.

Según la edad:
-  Infantil
- Adulto

Según la actividad motora mandibular:
- Céntrico: con apretamiento mantenido. Con contracciones tónicas musculares.
- Excéntrico: por frotamiento mandibular o rechinamiento.
- Mixto: se produce apretamiento y frotamiento.

Según permanezca o no actividad parafuncional:
- Actual: existe frotamiento o apretamiento en el momento actual, o que puede estudiarse e incluso verse en la unidad del sueño.
- Pasado o histórico: hay signos de que hubo bruxismo pero no en la actualidad, aunque puede que problemas de masticación u otros permanezcan.

Todos los criterios anteriores han de ser valorados. Podemos encontrar diferentes combinaciones, aunque lo normal es encontrar un bruxismo en vigilia más suave y de tipo céntrico, así como que el nocturno sea excéntrico y sonoro.

EPIDEMIOLOGÍA

Puede afectar a cualquier edad, por ello que esté clasificado en infantil y adulto. En algunos niños pequeños se ve como aprietan los dientes a menudo pero, según especialistas, puede ser normal en edad de desarrollo y remite sólo y sin consecuencias. Debemos que tener especial atención cuando continúa tras los 14 años. Afecta fácilmente a estudiantes y universitarios. 

Afecta entre el 6-8% de la población en edad media. Disminuye con la edad. Según algunos estudios, las mujeres están afectadas más que los hombres, (incluso en una proporción de 2:1 en algunos estudios). Otros llegan a la conclusión de que ambos sexos están afectados por igual, pero que las mujeres acuden más a consulta para buscar soluciones. Parece que el estrés los hombres lo liberan habitualmente de otras maneras. 

TRATAMIENTO

En niños no suele indicarse ningún tratamiento, ya que se ha observado que este hábito suele desaparecer con la edad.

En adultos, el tratamiento debe ser personalizado. Una buena recopilación de los síntomas, historia personal y familiar, hábitos alimentarios, de sueño, un examen dental. Con todos estos datos se determinará la causa potencial del problema. Dado que la mayoría de las veces la causa es mulrifactorial y es difícil de determinar, el tratamiento será sintomático y destinado a disminuir la intensidad del problema y sus consecuencias.

Normalmente el odontólogo recomienda el uso de férulas de descarga o relajación muscular durante la noche. Se hacen a medida de manera que se consiga que los dientes no tengan contacto al realizar los movimientos mandibulares, evitando el desgaste y la excesiva presión entre ellos. Esta disminución de presión relaja la musculatura afectada y disminuye la intensidad de los síntomas. Es una buena opción, aunque hay que tener en cuenta que no desaparece el bruxismo, sólo se minimizan los síntomas.

Respecto a los fármacos, se han prescrito en ocasiones relajantes musculares, ansiolíticos con efecto a corto plazo y analgésicos. En algunos estudios encontramos el uso de antidepresivos. El uso de medicamentos no es un tratamiento de elección, ya que vadirigido a controlar algunos síntomas.

Manejo del estrés. Al ser una de las fuentes más importantes del problema, es una de las claves para disminuir la intensidad y frecuencia de bruxismo. Se pueden intentar diferentes actividades que relajen y mantengan un entorno tranquilo, pero si no se consiguen avances, podría ser necesario acudir a un profesional.

Calor local. El calor aplicado en la zona dolorosa consigue aumentar la circulación y ayuda a disminuir el dolor,  ayudando también a los analgésicos y antiinflamatorios en su acción.

Toxina botulínica en los músculos masticadores. Es un gran relajante muscular local, inócuo, su efecto tiene una duración media de 3 a 6 meses. Al no actuar e el SNC, no produce efectos secundarios como somnolencia, disminución de reflejos...


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